la guerra de egos e intereses por silenciar reportes y descalificar usuarios con influencia en las redes, el espaldarazo de medios o descrédito de otros; El criterio propio de cada persona en tomar lo que le sirve y desechar la basura que inevitablemente abunda, así como la concientizacion y debate responsable de que no hay forma de censurar reportes y al final gana la madurez colectiva y tan necesitada de información para protegerse en estos días violentos...
del blog del narco
Delincuencia organizada infiltrada en redes sociales
SÁBADO 9 DE ABRIL DE 2011
En tiempos modernos, las tecnologías de la información han modificado la forma en la que se vive, ahora, al alcance de la mano se pueden tener reportes por Internet gracias al Twitter y otras redes sociales, las cuales se han convertido a una ventana en vivo a los lugares donde hay balaceras u otros eventos.
Utilizando hashtags uno puede saber dónde hay balaceras, buscándolas como “#balacera”, algunas ciudades han creado sus propios hashtags para hablar sobre estos eventos como lo son “#reynosafollow” y “#mtyfollow”.
Así, los ciudadanos pueden evitar esos lugares, pero de acuerdo a informes de inteligencia militar, no solamente los civiles comunes y corrientes utilizan esta información para verificar presencia policial o de delincuentes, también grupos de la delincuencia organizada, armados con teléfonos de los denominados “smartphones” están teniendo acceso a la red social, algunos otros, reportando desde cibercafés y vía nextel.
De esa manera, muchas personas que creen estar haciendo un servicio a la comunidad están trabajando para la delincuencia organizada, en el citado informe de inteligencia se señala la red de información denominada “#aguilasmty” como fuente de halconeo y canalizando estos datos para los criminales por parte del usuario anónimo identificado solamente como “@TrackMty”.
El referido reporte de inteligencia señala que no es posible cerrar un hashtag de Twitter, pero analizan la manera en evitar que la sociedad civil siga alimentando con reportes de presencia militar a la cuenta de la delincuencia organizada denominada “@TrackMty” y cuyo propietario es una persona que se identifica como “Melissa Lotzer”, misma identidad que se señala como falsa. En el informe se señala que la creación de esta cuenta fue realizada para reunir a la sociedad civil con la falsa idea de una ciudadana comprometida, pero lo que hace realmente es informarse de los recorridos de las autoridades federales en tiempo real, utilizando para esto a ciudadanos que piensan están combatiendo a las mismas personas que terminan obteniendo esta información.
La manera en que el reporte señala que se comunican zonas de libre tránsito para la delincuencia organizada es a través del reporte de “zonas tranquilas”, las cuales son lugares donde únicamente hay presencia de policías municipales al servicio de dicho grupo delictivo. Otra manera en que se comunica esta red de halcones disfrazada para la sociedad civil con el nombre de “águilas” es con el reporte de ubicación de las unidades militares o federales, señalándose el número de unidades y características de las mismas.
Al final del reporte se señala que se realizarán constantes monitoreos de la cuenta relacionada con la delincuencia organizada de “@TrackMty” y los hashtags de donde recopila información: “#mtyfollow” y “#aguilasmty”.
El hallazgo de la relación entre dicho individuo y la delincuencia organizada fue con un decomiso realizado en una casa de seguridad en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, en el que un teléfono Blackberry contenía los contactos de la cuenta antes mencionada y los mensajes privados realizados entre el usuario del teléfono y la referida “@TrackMty”, antes conocida como “@MonitoreoMNR
del NORTE
@rman en Twitter red por balaceras
La información difundida en Twitter sobre hechos que ponen en riesgo a las personas se registra en tiempo real.
DOMINGO 10 DE ABRIL 2011
Advierten twitteros a través de sus cuentas de inseguridad en NL con información en tiempo real
César Cepeda
Monterrey, México (10 abril 2011).- "EVITEN zona de Cumbres Elite Reportan #balacera 2020hrs FAVOR de CONFIRMAR si continua situación de riesgo en zona #mtyfollow #aguilasmty", escribió @TrackMty hace hace unos días en su cuenta de Twitter con las características faltas ortográficas y de puntuación que se estilan en las redes sociales.
Este tweet fue enviado a los más de 23 mil 920 usuarios seguidores de esta cuenta y muchos de ellos reenviaron la alerta a sus contactos, y así sucesivamente.
Un mensaje más, pero escrito por @DesdeLaRisca alertaba también esta semana sobre una situación de riesgo que estaba ocurriendo en el municipio de Juárez.
"Se reporta bloqueo en Coahuila y México en los límites de los municipios de Juárez y Guadalupe. EVITA CIRCULAR POR LA ZONA. #mty #mtyfollow".
Casi al mismo tiempo, la twittera @AnaRent advertía sobre un hecho similar por esa misma zona.
"Hay reportes sobre hombres armados circulando por la colonia Valle del Sol, precaución por situación de riesgo en Juárez #RiesgoMty 13:43".
Las redes sociales, como Twitter y Facebook, cada vez son más utilizadas por regiomontanos para informarse en tiempo real y adoptar medidas de seguridad que eviten situaciones de riesgo y de violencia, como son los enfrentamientos y balaceras que ocurren a diario en la Ciudad.
En la comunidad twittera de Monterrey, los hashtags (etiquetas) como #mtyfollow, #balaceramty, #SPGG, #riesgomty, #Mty- SOS, son los canales preferidos por miles de ciudadanos conectados al internet para conocer los reportes de enfrentamientos armados y situaciones de peligro.
Incluso hay uno recién creado, #aguilasmty, que pretende fomentar la denuncia al Ejército y la Marina, y después difundirla en Twitter, sobre posibles puntos de venta de droga y personas sospechosas de estar vinculadas al crimen organizado.
Una mujer que se identifica como Melissa Lotzer, quien maneja la cuenta @TrackMty, promotora de esta iniciativa, asegura que el twittero que denuncia en #aguilasmty se compromete a hacerlo también ante los números telefónicos de denuncia anónima que manejan la Sedena y la Semar.
"En #aguilasmty reportamos después de denunciar. El que reporta ya está comprometido a denunciar previamente", aclara Lotzer, contactada a través de Mensaje Directo.
"Mi intención es generar un vinculo social, unir a la sociedad a través de un compromiso, que la gente se sienta comprometida".
Hay twitteros que constantemente están difundiendo reportes y alertas de balaceras a través de sus cuentas personales: @Desde- LaRisca, @EjesVialesMty, @Ana- Rent, @MAGS_SP, @CiudaDana- MtySur son algunos de los regiomontanos que día y noche llevan a cabo esta labor informativa.
@MAGS_SP que, de acuerdo a su perfil en Twitter, es una mujer, madre, profesionista, egresada del Tec de Monterrey y sampetrina, comenzó el año pasado a operar esta cuenta, principalmente ante la falta de información en tiempo real en los medios convencionales sobre sucesos violentos que ocurrían en su municipio.
"Los medios hacen bien su trabajo al informar los hechos que ya sucedieron, pero en muy pocas ocasiones te dan la información en tiempo real (noticieros de TV), para poder protegernos los ciudadanos de balaceras, granadazos, persecuciones por la Ciudad", dice @MAGS_SP, en entrevista vía correo electrónico, bajo condición de hacerlo desde el anonimato.
La cuenta @EjesVialesMty arrancó hace cinco meses, originalmente como una plataforma para difundir el programa de Señalética y luego pasó a brindar reportes de tráfico y accidentes viales.
"La violencia empezó a afectar la vialidad y la movilidad de la gente", cuenta el hombre que opera esta cuenta que tiene más de 11 mil seguidores.
"Es cuando estuvimos obligados a incorporarnos a este tipo de reportes, porque surgieron los narcobloqueos, los secuestros, los asaltos a mano armada de vehículo, las balaceras y persecuciones".
@DesdeLaRisca inició el año pasado como una cuenta de Twitter, que hoy tiene más de 13 mil seguidores, pero ahora incursiona en un blog donde se ofrecen tips de seguridad a los ciudadanos.
"El problema de la delincuencia organizada no es exclusivo de NL y creo yo que no es exclusivo del Gobierno atacarlo, nos toca a todos como sociedad acabar con él", dice el responsable de esta cuenta contactado vía Mensaje Directo.
El twittero asegura que se guía con ciertos criterios para evitar caer en la psicosis y tampoco servir al crimen sobre movimientos de las fuerzas federales.
"Esto con el fin de prevenir y alertar a los delincuentes sobre la ubicación de autoridades. Está prohibido 'halconear'".
domingo, 10 de abril de 2011
sábado, 2 de abril de 2011
crónica autopista Monterrey Reynosa
nuevamente la violencia e inseguridad alcanza a ciudadanos a pesar de los discursos triunfalistas de las autoridades tanto de uno y otro estado, la realidad sigue siendo la que le toca a cientos de personas inocentes todos estos días
el relato de un habitante de Reynosa narrado vía twitter otra historia mas...
@patasverdes75
Infernal nuestro regreso de #Mty a #Reynosafollow no se si venían por nosotros o le toco a alguien mas. Gracias Dios por sacarme de esa
#reynosafollow gracias también a los Federales que nos atendieron, auxiliaron y escoltaron de regreso a #Mty Dios no te olvides de ellos
Ya de regreso por #Reynosafollow y superada la pésima experiencia en la autopista #Mty - #Reynosa y ahora si les cuento a mis followers
El pasado jueves tuve que hacer un viaje de ida y vuelta de #Reynosafollow a #Mty con mis padres y una de mis hermanas..
.
El viaje de ida fue tranquilo como cualquier otro de los cientos de viajes que he realizado a #mty y me sentí seguro por la vigilancia q vi
Mi estancia en #Mty tambien fue muy pacifica, revisaba twitter constantemente y todo estaba en calma
Sin embargo mi estadía en #Mty se prolongo un poco mas de lo originalmente calculado
Al momento en que terminamos el asunto que nos llevo a #Mty calcule que tendríamos aun poco mas de una hora de sol para viajar
Eso, además de que ya estábamos relativamente cerca de la salida nos animo a regresar hacia #Reynosafollow
Pensé: si le meto la chancla en menos de dos horas llego a #Reynosafollow así que si acaso me tocara solo media hora d noche en la autopista
Ese fue el mas grande error que he cometido en la vida y del cual doy gracias a Dios porque me ayudo a salir con bien de lo que sucedió
Saliendo de Cadereyta ya se estaba oscureciendo y rápidamente se nos llego la noche
Eso me preocupó, me di cuenta que había pasado por alto el cambio de horario y que oscurecía mucho mas temprano
Mi reacción fue acelerar, quería estar lo menos posible en oscuridad y mi velocímetro fluctuaba entre los 150 y 160 kms/hora
Porque no regresé a Mty? En ese momento recordaba el viaje de ida y la gran cantidad de militares y federales que había visto temprano
Creyendo que la autopista estaría vigilada de noche esperaba encontrar un convoy y transitar cerca de ellos
Sin embargo no halle nada y cerca del km 90 fue donde nuestros temores se volvieron realidad
Circulando yo a 150 kms por lo menos, de repente vi que una camioneta negra tipo Tahoe y un carro gris se incorporaban a la autopista
Trataron de bloquearme el paso pero por mi velocidad no pudieron, eludí su bloqueo y seguí de frente acelerando aun mas
Sin embargo segundos mas tarde ya los tenía sobre mi. Por la izquierda se me emparejo el carro gris y por la derecha la Tahoe
Decidí no voltear a verlos, solo acelerar y llevar mi carro al limite
Sin embargo a pesar de eso el carro gris logro pasarme y se distanció de mi
Una vez que el carro hizo eso, la Taho hizo una extraña maniobra en la que me dejo adelantarme, me paso por detrás y luego rebaso por la izq
Los dos se alejaron bastante y segundos después solo vi que sus stops se encendieron y que ambos vehículos ya no se movieron
Tenían bloqueada ya la autopista así que de inmediato me detuve, vi que no tenía a nadie atrás y metí reversa
Lo primero que se me ocurrió fue apagar mis luces para que dejaran de verme y así lo hice
Enseguida gire el coche y me arranque a oscuras y hecho madre en contra por la autopista
Luego de eso deje de acelerar para que mi velocidad disminuyera sin pisar mi freno para no delatarme
Y descendí por el vado que divide ambos sentidos de la autopista para luego tomar el otro sentido y regresar a #mty dejandolos atrás
Para esto mi hermana ya había entrado en crisis y necesitaba atención medica
Los siguientes 60 kilómetros hasta Cadereyta fueron eternos a pesar de que yo iba a 180kms/hr
Cada luz en la autopista nos parecía un vehículo que venia por nosotros y todo fue muy estresante
Entrando a Cadereyta tuve la suerte de ver un convoy de Federales en un oxxo por lo que me brinque un camellón y pedí auxilio
Debo agradecer y reconocer que se portaron muy amables y abiertos a prestarnos ayuda. Nos llevaron a la cruz verde por atención medica
Mientras atendían a mi hermana nos entrevistaron a mi padre y a mi sobre lo vivido y nos compartieron sus experiencias en esta guerra
En todo momento un par de patrullas nos resguardaron mientras atendían a mi hermana a pesar de que ellos mismos corrían peligro ahi
Ya que dieron de alta a mi hermana me preguntaron si pensábamos seguir hacia #Reynosafollow o volveríamos a #mty para escoltarnos
Obviamente no queríamos saber mas de autopista y decidimos regresar a #mty
Nos escoltaron de nuevo a la autopista y hasta que llegamos a #Mty
Una vez en la caseta de entrada a #Mty se orillaron y me tomaron unos cuantos datos mas. Siempre muy amables y respetuosos
Mi padre y yo ofrecimos darles algo para que fueran a cenar porque obviamente eso hacían cuando los hallamos pero se negaron
La verdad mis respetos para todos esos servidores públicos que verdaderamente sirven al pais
A menudo se habla de que los federales tambien son corruptos pero ya comprobé que no por unos se debe juzgar a todos igual
Se que mi silencio no agradó a algunos pero espero que nunca pasen por lo mismo aunque quizá solo así entenderían
Sin embargo hoy doy gracias a Dios porque no me dejo perder la calma y me ayudo a elegir bien para recomponer y salir de esa
Y a todos los que leen esto les pido que escuchen y hagan caso de las advertencias de no viajar de noche
De día la autopista es muy segura y esta vigiladisima pero de noche se vuelve tierra de nadie
Saludos a todos, les dejo un sincero abrazo y espero que tengan un gran y seguro fin de semana
el relato de un habitante de Reynosa narrado vía twitter otra historia mas...
@patasverdes75
Infernal nuestro regreso de #Mty a #Reynosafollow no se si venían por nosotros o le toco a alguien mas. Gracias Dios por sacarme de esa
#reynosafollow gracias también a los Federales que nos atendieron, auxiliaron y escoltaron de regreso a #Mty Dios no te olvides de ellos
Ya de regreso por #Reynosafollow y superada la pésima experiencia en la autopista #Mty - #Reynosa y ahora si les cuento a mis followers
El pasado jueves tuve que hacer un viaje de ida y vuelta de #Reynosafollow a #Mty con mis padres y una de mis hermanas..
.
El viaje de ida fue tranquilo como cualquier otro de los cientos de viajes que he realizado a #mty y me sentí seguro por la vigilancia q vi
Mi estancia en #Mty tambien fue muy pacifica, revisaba twitter constantemente y todo estaba en calma
Sin embargo mi estadía en #Mty se prolongo un poco mas de lo originalmente calculado
Al momento en que terminamos el asunto que nos llevo a #Mty calcule que tendríamos aun poco mas de una hora de sol para viajar
Eso, además de que ya estábamos relativamente cerca de la salida nos animo a regresar hacia #Reynosafollow
Pensé: si le meto la chancla en menos de dos horas llego a #Reynosafollow así que si acaso me tocara solo media hora d noche en la autopista
Ese fue el mas grande error que he cometido en la vida y del cual doy gracias a Dios porque me ayudo a salir con bien de lo que sucedió
Saliendo de Cadereyta ya se estaba oscureciendo y rápidamente se nos llego la noche
Eso me preocupó, me di cuenta que había pasado por alto el cambio de horario y que oscurecía mucho mas temprano
Mi reacción fue acelerar, quería estar lo menos posible en oscuridad y mi velocímetro fluctuaba entre los 150 y 160 kms/hora
Porque no regresé a Mty? En ese momento recordaba el viaje de ida y la gran cantidad de militares y federales que había visto temprano
Creyendo que la autopista estaría vigilada de noche esperaba encontrar un convoy y transitar cerca de ellos
Sin embargo no halle nada y cerca del km 90 fue donde nuestros temores se volvieron realidad
Circulando yo a 150 kms por lo menos, de repente vi que una camioneta negra tipo Tahoe y un carro gris se incorporaban a la autopista
Trataron de bloquearme el paso pero por mi velocidad no pudieron, eludí su bloqueo y seguí de frente acelerando aun mas
Sin embargo segundos mas tarde ya los tenía sobre mi. Por la izquierda se me emparejo el carro gris y por la derecha la Tahoe
Decidí no voltear a verlos, solo acelerar y llevar mi carro al limite
Sin embargo a pesar de eso el carro gris logro pasarme y se distanció de mi
Una vez que el carro hizo eso, la Taho hizo una extraña maniobra en la que me dejo adelantarme, me paso por detrás y luego rebaso por la izq
Los dos se alejaron bastante y segundos después solo vi que sus stops se encendieron y que ambos vehículos ya no se movieron
Tenían bloqueada ya la autopista así que de inmediato me detuve, vi que no tenía a nadie atrás y metí reversa
Lo primero que se me ocurrió fue apagar mis luces para que dejaran de verme y así lo hice
Enseguida gire el coche y me arranque a oscuras y hecho madre en contra por la autopista
Luego de eso deje de acelerar para que mi velocidad disminuyera sin pisar mi freno para no delatarme
Y descendí por el vado que divide ambos sentidos de la autopista para luego tomar el otro sentido y regresar a #mty dejandolos atrás
Para esto mi hermana ya había entrado en crisis y necesitaba atención medica
Los siguientes 60 kilómetros hasta Cadereyta fueron eternos a pesar de que yo iba a 180kms/hr
Cada luz en la autopista nos parecía un vehículo que venia por nosotros y todo fue muy estresante
Entrando a Cadereyta tuve la suerte de ver un convoy de Federales en un oxxo por lo que me brinque un camellón y pedí auxilio
Debo agradecer y reconocer que se portaron muy amables y abiertos a prestarnos ayuda. Nos llevaron a la cruz verde por atención medica
Mientras atendían a mi hermana nos entrevistaron a mi padre y a mi sobre lo vivido y nos compartieron sus experiencias en esta guerra
En todo momento un par de patrullas nos resguardaron mientras atendían a mi hermana a pesar de que ellos mismos corrían peligro ahi
Ya que dieron de alta a mi hermana me preguntaron si pensábamos seguir hacia #Reynosafollow o volveríamos a #mty para escoltarnos
Obviamente no queríamos saber mas de autopista y decidimos regresar a #mty
Nos escoltaron de nuevo a la autopista y hasta que llegamos a #Mty
Una vez en la caseta de entrada a #Mty se orillaron y me tomaron unos cuantos datos mas. Siempre muy amables y respetuosos
Mi padre y yo ofrecimos darles algo para que fueran a cenar porque obviamente eso hacían cuando los hallamos pero se negaron
La verdad mis respetos para todos esos servidores públicos que verdaderamente sirven al pais
A menudo se habla de que los federales tambien son corruptos pero ya comprobé que no por unos se debe juzgar a todos igual
Se que mi silencio no agradó a algunos pero espero que nunca pasen por lo mismo aunque quizá solo así entenderían
Sin embargo hoy doy gracias a Dios porque no me dejo perder la calma y me ayudo a elegir bien para recomponer y salir de esa
Y a todos los que leen esto les pido que escuchen y hagan caso de las advertencias de no viajar de noche
De día la autopista es muy segura y esta vigiladisima pero de noche se vuelve tierra de nadie
Saludos a todos, les dejo un sincero abrazo y espero que tengan un gran y seguro fin de semana
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Nuevo Leon,
Tamaulipas
viernes, 1 de abril de 2011
Twitter hace 20 años.
jueves, 24 de marzo de 2011
Vivir en Tampico: “¿Puedo contar mi primera balacera?”
Hugo Vargas PROCESO
Los grupos criminales tienen en jaque a Tampico. La inseguridad, las batallas callejeras, los robos, los secuestros y los levantones han hecho que la economía se desplome, que la gente busque otros horizontes, que los especialistas huyan y que los porteños vivan desquiciados por el miedo. Una niña de 10 años sobrevive a un tiroteo, un joven vive para contarla después de un levantón, un periodista explica por qué hay que callar... son instantáneas del colapso tampiqueño.
TAMPICO, TAMPS, 23 de marzo (Proceso).- Ante la cercanía de la Semana Santa, cuando la playa de Miramar se convierte en una cantina de cinco kilómetros y hay plena ocupación hotelera y derrama económica, las autoridades intentan adecentar el lugar. El ayuntamiento porteño prohíbe los vidrios polarizados y anuncia, con ese verbo en boga, que la Policía Federal “blindará” las fiestas de abril.
La alcaldía de Altamira decidió cerrar a las siete de la noche Playa Tesoro, un destino que ha intentado promover y donde espera recibir 70 mil visitantes.
Pero la crisis en el estado no amaina. A principios de este mes, las secretarías de la Defensa y de Marina tomaron el control de la vigilancia de los 19 puertos más importantes del país, incluidos Tampico y Altamira, mientras en Tamaulipas sigue la guerra entre los cárteles, con tiroteos y el estallido de un coche-bomba en las instalaciones de la Policía Estatal en Ciudad Victoria, que dejó dos heridos.
Tampico llegó a las primeras planas de los diarios del país en abril de 2010, cuando la vida literalmente se detuvo: cerraron los comercios, las calles estaban vacías y el transporte público, sin pasajeros. El cártel del Golfo publicó un desplegado en la prensa avisando del toque de queda:
“Este fin de semana respeten el toque de queda... No salgan. Tenemos orden de defender la plaza de todos los enemigos, nosotros no tenemos la culpa de donde se suciten (sic) las balaceras, somos parte de Tamaulipas. No se asusten, nada les va a pasar, todo es en contra de los zetas no contra la ciudadania (sic). En serio, no tengan miedo, solo (sic) respeten el toque de queda de este fin de semana y nadie saldrá herido, sigan su vida normal, los marinos no vienen por el cartel (sic), solo (sic) a correr a los zetas.”
En mayo del año pasado Tamaulipas ocuparía un lugar destacado en la información nacional con el asesinato del candidato panista a la alcaldía de Valle Hermoso, Mario Guajardo Varela; y en junio, con el de Rodolfo Torre Cantú, candidato priista a la gubernatura.
Ese mismo mes, Humberto Valdez Richard, secretario de Desarrollo Social, informaba que la pobreza había crecido en Altamira, Matamoros, Laredo y Reynosa. Y el 28 de julio, Luis Apperti, presidente de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas, advertía que las empresas alemanas, estadunidenses, italianas, coreanas e indias instaladas en Altamira analizaban “la posibilidad de cerrar por el clima de inseguridad”.
Óscar Pérez Inguanzo, alcalde saliente de Tampico, calculaba en 30% la pérdida de inversiones por la inseguridad y decía que hoteles, restaurantes e infraestructura turística habían sido los rubros más afectados.
La alcaldesa entrante, Magdalena Peraza Guerra, aceptaría que su administración nacía en “un periodo de crisis” y que era “un momento difícil para gobernar Tampico”. Tan difícil, que tres integrantes del cabildo (dos panistas y un priista) no asumieron sus puestos, pues abandonaron la entidad.
Afuera de la escuela
Es la hora de salida de las escuelas un día de octubre del año pasado. Laura, de 10 años, sube al vehículo que la llevará a su casa. Va con otros compañeros cuyas madres se turnan para recogerlos. Pasan 10 minutos de trayecto cuando se escuchan las detonaciones y las ráfagas. La señora al volante reacciona bien y ordena a los niños tirarse al fondo del auto. Laura obedece llena de pánico.
Las detonaciones siguen durante minutos que parecen interminables. Luego todo cesa. Al llegar a casa, con su familia sentada a la mesa, Laura dice a punto de soltar el llanto: “¿Puedo contar mi primera balacera?”.
“La maña”, “aquellos”, se dice aquí para referirse a las bandas que han puesto en jaque al puerto. Pero en voz baja, con el temor de que alguien pueda escuchar. Muchos tampiqueños parecen saber quiénes son los maleantes, pero a ninguno le pasa por la cabeza acudir a las autoridades.
Al parecer hay consenso en que la situación tamaulipeca empeoró con la división entre el cártel del Golfo y Los Zetas. Para muchos la escalada de violencia se inició en el último año de gobierno de Tomás Yarrington.
“Los Zetas se habían tardado en independizarse”, dice un periodista tampiqueño. “Al final se dieron cuenta de que eran un poder real en el cártel: manejaban el aparato armado, controlaban muchas de las rutas de trasiego de droga y Osiel había cometido el error de ponerlos al frente de algunas plazas”.
También pareciera mayoritaria la opinión según la cual el cártel del Golfo se dedica al narcotráfico mientras Los Zetas han ampliado la gama de negocios e incluyen el secuestro, la extorsión, la piratería... Aunque hay quienes piensan que el cártel también se dedica a los secuestros.
Como sea, todos esos giros delictivos han sido tan eficaces que, según datos del gobierno estatal, entre julio y septiembre de 2010 habían cerrado más de 3 mil negocios y al menos 200 empresarios habían salido de Tamaulipas.
Ante un aparente debilitamiento y fieles a su origen paramilitar, Los Zetas han recurrido a la leva en rancherías del estado. De todas formas habría un ejército de reserva considerable: según el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, en Tamaulipas hay 150 mil ninis.
La batalla entre grupos del narco se libra en todo el estado. En el sur por los puertos de Tampico y Altamira, y en el norte por las ciudades fronterizas, principalmente Nuevo Laredo, donde pasa 28% del comercio del Tratado de Libre Comercio: miles y miles de contenedores y tráileres diarios.
Pero lo que atemoriza a los tamaulipecos es que el enfrentamiento podría escalar, pues se habla de una ofensiva conjunta de la Marina, el Ejército, la Policía Federal e incluso el cártel del Golfo contra Los Zetas en todo el estado. Y Tampico sería un escenario privilegiado.
La vida ha cambiado para los porteños. Para la gente madura, por la preocupación por sus hijos; para los jóvenes, por el deterioro de la vida social; en ambos casos por el miedo a la muerte. El celular es un artículo de primera necesidad. Es el medio más rápido para avisar de alguna “fiesta”, como dicen aquí para referirse a los tiroteos.
Para los jóvenes la situación es de drama: cierre de antros, desaparición de espacios enteros –de las decenas de restaurantes, bares y cafés que había en la playa no queda ni uno, y andar por ahí en la noche es jugarse la vida–, inseguridad, temor y rigor de los padres con los horarios. “Mi hija y sus amigos se desesperan”, afirma un ama de casa. “Dicen que están perdiendo los mejores años de su vida”.
Para otros segmentos de la sociedad la cosa no es mejor. En el centro de la ciudad sobreviven algunos bares, con clientes de recursos medios y bajos. Son contados los lugares abiertos después de medianoche y algunos de ellos, dicen aquí, son propiedad de narcos. Los tables desaparecieron: las chicas se fueron en busca de mejores condiciones y las pocas que se quedaron atienden por teléfono.
La crisis es palpable en todos los ámbitos. La Secretaría de Salud y el IMSS aceptan que 102 médicos especialistas se fueron del estado. La cámara restaurantera informa que en Tampico cerca de 200 establecimientos cancelaron sus horarios nocturnos, con un descenso en las ventas de 40%.
Viajar por carretera, incluso en tramos cortos, puede costar la vida o el patrimonio. “La manera menos insegura de viajar es por autobús y de preferencia de día”, afirma una trabajadora social del IMSS que hace una rutina semanal entre Tampico y Ciudad Victoria. Da instrucciones para conducir por la ciudad: “No toques el claxon, no rebases. Los tampiqueños ahora somos muy educados al manejar”, dice con sorna.
Una de las primeras víctimas de una guerra es la verdad. Luego de los atentados contra algunos diarios en la frontera y de la reciente muerte de Carlos Alberto Guajardo, reportero del Expresso de Matamoros, en el fuego cruzado, los periódicos optan por no abordar el tema.
“Llegan hasta las redacciones de los diarios y ordenan qué debe publicarse. Y como sabemos que no hay que jugarle al héroe, pues obedecemos. ¿Qué otra nos queda? Son dueños de nuestras vidas”, asegura un periodista.
“No es él”
Una madrugada del mes pasado, Roberto despierta sobresaltado por los golpes en la puerta y el barullo en la casa. No alcanza a incorporarse cuando dos sujetos ya lo encañonan y a golpes e insultos lo sacan de su casa. Mientras lo suben a la camioneta piensa en su mujer y en su hijo de tres años. Sólo recuerda la hora, las 2:43, en el despertador eléctrico.
Es llevado a una casa de seguridad donde tienen a un sujeto atado de pies y manos. Lo plantan frente a él y le dicen: “A ver cabrón, ¿es este güey?”. El hombre atado, que ha sido golpeado con saña, fija su mirada en Roberto. Pasan unos instantes de silencio absoluto. Al fin dice: “No, no es él”. Alguien más se adelanta: “Es el tercer cabrón que te traemos. Te estás pasando…”. Y le dispara en la cabeza.
Roberto es devuelto a su casa. Lo confundieron con un contador de Los Zetas. Él y su familia están en terapia y buscan una oportunidad para salir del puerto.
Los saldos de 2010 son devastadores para la entidad. Crisis económica, desaparición del Estado, violencia, inseguridad y temor.
Tamaulipas está en una situación precaria, que pone en peligro su posición en la economía nacional. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), se ubica en el octavo lugar en la materia y tiene un ingreso per cápita de 93 mil 740 pesos.
Según ese organismo, sus fortalezas son una fuerte economía, la mayor densidad de tierras por trabajador, el segundo estado con menor riesgo de deuda y el tercero con mejor índice de apertura y efectividad recaudatoria. Su debilidad es una y muy fuerte: es la tercera entidad con mayor incidencia delictiva: 19 mil 677 delitos por cada 100 mil habitantes.
Cerca de 35 mil pequeñas y medianas empresas de nueve municipios tuvieron pérdidas por 3 mil millones de pesos a consecuencia de la inseguridad que ha deprimido el consumo y provocado un éxodo masivo. De acuerdo con el Inegi, las ventas de esos negocios se han desplomado 40%, lo que afectaría a las 22 mil personas empleadas en ellas.
Según los censos agropecuarios, en Tamaulipas hay 13 mil ranchos de los que, según el periódico Reforma, han sido abandonados unos 3 mil 500.
La Secretaría de Seguridad Pública y la procuraduría estatal aceptan un aumento de 20% en los robos y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) asegura que el robo de autos en Tamaulipas aumentó 102%.
Otros dos balances son contundentes: la Secretaría de Turismo federal dice que la inversión en ese renglón disminuyó 77% en el estado, y José María Leal, rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, afirmaba a finales de 2010 que 2 mil 350 estudiantes extranjeros, en su mayoría de Estados Unidos y Canadá, han vuelto a sus países huyendo de la inseguridad.
De acuerdo con Gonzalo Baldit Araujo, subdirector municipal de Desarrollo Económico, el desempleo es de 6.7% en Tampico, por arriba de la media nacional, que es de 5.8%.
Atención psicológica
Todos estos meses de violencia y caos han tenido efecto sobre la salud mental de los tamaulipecos. Según Silvano Martínez Cano, jefe del Departamento de Salud Mental del estado, la inseguridad ha “desquiciado” a los tamaulipecos llenándolos de miedo, estrés y depresión.
La Secretaría de Salud estatal ha puesto a disposición del público el servicio de 160 psicólogos que atenderán casos de emergencia. “Aquí no nos hemos enterado de tal medida”, dice una funcionaria del hospital psiquiátrico de Tampico.
Los tamaulipecos parecen no engañarse con el futuro inmediato. Aunque el relevo de Egidio Torres Cantú –hermano del candidato asesinado– ocurrió sin contratiempos, es visto por la mayoría con los atributos apenas necesarios para enfrentar la crisis. Algunos lo señalan como uno de los grandes beneficiarios del régimen de Eugenio Hernández Torres. Circula con al menos 140 escoltas.
El sondeo del grupo Expresso-La Razón, Evaluación social y gubernamental es revelador: la mayoría (54%) cree que el nuevo será un gobierno mediocre; 21%, que será incapaz, y 24%, que será bueno. Respecto de la capacidad del gobernador, un poco más de la mitad ve aptitudes regulares en Egidio Torres, 20% no le ve ninguna y 25.5% cree que sí es capaz de enfrentar la situación.
A la pregunta de si veían una solución a la violencia y la inseguridad, 67% cree que el problema se resolverá, pero que falta mucho tiempo; 12.5%, que se resolverá pronto, y 20%, que no se resolverá jamás.
La vida es tenaz. “Procuro seguir con mis cosas: salgo con los amigos, voy al cine, corro en la playa”, dice un deportista porteño. “No quiero decir que no esté temeroso. Tomo mis precauciones”.
Es sábado y la playa está concurrida. En algún lugar cerca del hotel Maeva algunos trabajadores empiezan a descargar sillas y mesas. Las ordenan con pausa y al cabo de un rato han instalado una veintena, con manteles azules y blancos, ondeando al viento, con juegos de copas y vasos. Al atardecer llegan los invitados y los novios.
Luego de la ceremonia civil, después de que la juez los declara marido y mujer, los recién casados van al mar, se mojan los pies y conversan. Vuelven sonrientes hacia la gente. La fiesta, que en otras condiciones hubiese seguido con una lunada, acaba antes del anochecer.
Los grupos criminales tienen en jaque a Tampico. La inseguridad, las batallas callejeras, los robos, los secuestros y los levantones han hecho que la economía se desplome, que la gente busque otros horizontes, que los especialistas huyan y que los porteños vivan desquiciados por el miedo. Una niña de 10 años sobrevive a un tiroteo, un joven vive para contarla después de un levantón, un periodista explica por qué hay que callar... son instantáneas del colapso tampiqueño.
TAMPICO, TAMPS, 23 de marzo (Proceso).- Ante la cercanía de la Semana Santa, cuando la playa de Miramar se convierte en una cantina de cinco kilómetros y hay plena ocupación hotelera y derrama económica, las autoridades intentan adecentar el lugar. El ayuntamiento porteño prohíbe los vidrios polarizados y anuncia, con ese verbo en boga, que la Policía Federal “blindará” las fiestas de abril.
La alcaldía de Altamira decidió cerrar a las siete de la noche Playa Tesoro, un destino que ha intentado promover y donde espera recibir 70 mil visitantes.
Pero la crisis en el estado no amaina. A principios de este mes, las secretarías de la Defensa y de Marina tomaron el control de la vigilancia de los 19 puertos más importantes del país, incluidos Tampico y Altamira, mientras en Tamaulipas sigue la guerra entre los cárteles, con tiroteos y el estallido de un coche-bomba en las instalaciones de la Policía Estatal en Ciudad Victoria, que dejó dos heridos.
Tampico llegó a las primeras planas de los diarios del país en abril de 2010, cuando la vida literalmente se detuvo: cerraron los comercios, las calles estaban vacías y el transporte público, sin pasajeros. El cártel del Golfo publicó un desplegado en la prensa avisando del toque de queda:
“Este fin de semana respeten el toque de queda... No salgan. Tenemos orden de defender la plaza de todos los enemigos, nosotros no tenemos la culpa de donde se suciten (sic) las balaceras, somos parte de Tamaulipas. No se asusten, nada les va a pasar, todo es en contra de los zetas no contra la ciudadania (sic). En serio, no tengan miedo, solo (sic) respeten el toque de queda de este fin de semana y nadie saldrá herido, sigan su vida normal, los marinos no vienen por el cartel (sic), solo (sic) a correr a los zetas.”
En mayo del año pasado Tamaulipas ocuparía un lugar destacado en la información nacional con el asesinato del candidato panista a la alcaldía de Valle Hermoso, Mario Guajardo Varela; y en junio, con el de Rodolfo Torre Cantú, candidato priista a la gubernatura.
Ese mismo mes, Humberto Valdez Richard, secretario de Desarrollo Social, informaba que la pobreza había crecido en Altamira, Matamoros, Laredo y Reynosa. Y el 28 de julio, Luis Apperti, presidente de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas, advertía que las empresas alemanas, estadunidenses, italianas, coreanas e indias instaladas en Altamira analizaban “la posibilidad de cerrar por el clima de inseguridad”.
Óscar Pérez Inguanzo, alcalde saliente de Tampico, calculaba en 30% la pérdida de inversiones por la inseguridad y decía que hoteles, restaurantes e infraestructura turística habían sido los rubros más afectados.
La alcaldesa entrante, Magdalena Peraza Guerra, aceptaría que su administración nacía en “un periodo de crisis” y que era “un momento difícil para gobernar Tampico”. Tan difícil, que tres integrantes del cabildo (dos panistas y un priista) no asumieron sus puestos, pues abandonaron la entidad.
Afuera de la escuela
Es la hora de salida de las escuelas un día de octubre del año pasado. Laura, de 10 años, sube al vehículo que la llevará a su casa. Va con otros compañeros cuyas madres se turnan para recogerlos. Pasan 10 minutos de trayecto cuando se escuchan las detonaciones y las ráfagas. La señora al volante reacciona bien y ordena a los niños tirarse al fondo del auto. Laura obedece llena de pánico.
Las detonaciones siguen durante minutos que parecen interminables. Luego todo cesa. Al llegar a casa, con su familia sentada a la mesa, Laura dice a punto de soltar el llanto: “¿Puedo contar mi primera balacera?”.
“La maña”, “aquellos”, se dice aquí para referirse a las bandas que han puesto en jaque al puerto. Pero en voz baja, con el temor de que alguien pueda escuchar. Muchos tampiqueños parecen saber quiénes son los maleantes, pero a ninguno le pasa por la cabeza acudir a las autoridades.
Al parecer hay consenso en que la situación tamaulipeca empeoró con la división entre el cártel del Golfo y Los Zetas. Para muchos la escalada de violencia se inició en el último año de gobierno de Tomás Yarrington.
“Los Zetas se habían tardado en independizarse”, dice un periodista tampiqueño. “Al final se dieron cuenta de que eran un poder real en el cártel: manejaban el aparato armado, controlaban muchas de las rutas de trasiego de droga y Osiel había cometido el error de ponerlos al frente de algunas plazas”.
También pareciera mayoritaria la opinión según la cual el cártel del Golfo se dedica al narcotráfico mientras Los Zetas han ampliado la gama de negocios e incluyen el secuestro, la extorsión, la piratería... Aunque hay quienes piensan que el cártel también se dedica a los secuestros.
Como sea, todos esos giros delictivos han sido tan eficaces que, según datos del gobierno estatal, entre julio y septiembre de 2010 habían cerrado más de 3 mil negocios y al menos 200 empresarios habían salido de Tamaulipas.
Ante un aparente debilitamiento y fieles a su origen paramilitar, Los Zetas han recurrido a la leva en rancherías del estado. De todas formas habría un ejército de reserva considerable: según el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, en Tamaulipas hay 150 mil ninis.
La batalla entre grupos del narco se libra en todo el estado. En el sur por los puertos de Tampico y Altamira, y en el norte por las ciudades fronterizas, principalmente Nuevo Laredo, donde pasa 28% del comercio del Tratado de Libre Comercio: miles y miles de contenedores y tráileres diarios.
Pero lo que atemoriza a los tamaulipecos es que el enfrentamiento podría escalar, pues se habla de una ofensiva conjunta de la Marina, el Ejército, la Policía Federal e incluso el cártel del Golfo contra Los Zetas en todo el estado. Y Tampico sería un escenario privilegiado.
La vida ha cambiado para los porteños. Para la gente madura, por la preocupación por sus hijos; para los jóvenes, por el deterioro de la vida social; en ambos casos por el miedo a la muerte. El celular es un artículo de primera necesidad. Es el medio más rápido para avisar de alguna “fiesta”, como dicen aquí para referirse a los tiroteos.
Para los jóvenes la situación es de drama: cierre de antros, desaparición de espacios enteros –de las decenas de restaurantes, bares y cafés que había en la playa no queda ni uno, y andar por ahí en la noche es jugarse la vida–, inseguridad, temor y rigor de los padres con los horarios. “Mi hija y sus amigos se desesperan”, afirma un ama de casa. “Dicen que están perdiendo los mejores años de su vida”.
Para otros segmentos de la sociedad la cosa no es mejor. En el centro de la ciudad sobreviven algunos bares, con clientes de recursos medios y bajos. Son contados los lugares abiertos después de medianoche y algunos de ellos, dicen aquí, son propiedad de narcos. Los tables desaparecieron: las chicas se fueron en busca de mejores condiciones y las pocas que se quedaron atienden por teléfono.
La crisis es palpable en todos los ámbitos. La Secretaría de Salud y el IMSS aceptan que 102 médicos especialistas se fueron del estado. La cámara restaurantera informa que en Tampico cerca de 200 establecimientos cancelaron sus horarios nocturnos, con un descenso en las ventas de 40%.
Viajar por carretera, incluso en tramos cortos, puede costar la vida o el patrimonio. “La manera menos insegura de viajar es por autobús y de preferencia de día”, afirma una trabajadora social del IMSS que hace una rutina semanal entre Tampico y Ciudad Victoria. Da instrucciones para conducir por la ciudad: “No toques el claxon, no rebases. Los tampiqueños ahora somos muy educados al manejar”, dice con sorna.
Una de las primeras víctimas de una guerra es la verdad. Luego de los atentados contra algunos diarios en la frontera y de la reciente muerte de Carlos Alberto Guajardo, reportero del Expresso de Matamoros, en el fuego cruzado, los periódicos optan por no abordar el tema.
“Llegan hasta las redacciones de los diarios y ordenan qué debe publicarse. Y como sabemos que no hay que jugarle al héroe, pues obedecemos. ¿Qué otra nos queda? Son dueños de nuestras vidas”, asegura un periodista.
“No es él”
Una madrugada del mes pasado, Roberto despierta sobresaltado por los golpes en la puerta y el barullo en la casa. No alcanza a incorporarse cuando dos sujetos ya lo encañonan y a golpes e insultos lo sacan de su casa. Mientras lo suben a la camioneta piensa en su mujer y en su hijo de tres años. Sólo recuerda la hora, las 2:43, en el despertador eléctrico.
Es llevado a una casa de seguridad donde tienen a un sujeto atado de pies y manos. Lo plantan frente a él y le dicen: “A ver cabrón, ¿es este güey?”. El hombre atado, que ha sido golpeado con saña, fija su mirada en Roberto. Pasan unos instantes de silencio absoluto. Al fin dice: “No, no es él”. Alguien más se adelanta: “Es el tercer cabrón que te traemos. Te estás pasando…”. Y le dispara en la cabeza.
Roberto es devuelto a su casa. Lo confundieron con un contador de Los Zetas. Él y su familia están en terapia y buscan una oportunidad para salir del puerto.
Los saldos de 2010 son devastadores para la entidad. Crisis económica, desaparición del Estado, violencia, inseguridad y temor.
Tamaulipas está en una situación precaria, que pone en peligro su posición en la economía nacional. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), se ubica en el octavo lugar en la materia y tiene un ingreso per cápita de 93 mil 740 pesos.
Según ese organismo, sus fortalezas son una fuerte economía, la mayor densidad de tierras por trabajador, el segundo estado con menor riesgo de deuda y el tercero con mejor índice de apertura y efectividad recaudatoria. Su debilidad es una y muy fuerte: es la tercera entidad con mayor incidencia delictiva: 19 mil 677 delitos por cada 100 mil habitantes.
Cerca de 35 mil pequeñas y medianas empresas de nueve municipios tuvieron pérdidas por 3 mil millones de pesos a consecuencia de la inseguridad que ha deprimido el consumo y provocado un éxodo masivo. De acuerdo con el Inegi, las ventas de esos negocios se han desplomado 40%, lo que afectaría a las 22 mil personas empleadas en ellas.
Según los censos agropecuarios, en Tamaulipas hay 13 mil ranchos de los que, según el periódico Reforma, han sido abandonados unos 3 mil 500.
La Secretaría de Seguridad Pública y la procuraduría estatal aceptan un aumento de 20% en los robos y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) asegura que el robo de autos en Tamaulipas aumentó 102%.
Otros dos balances son contundentes: la Secretaría de Turismo federal dice que la inversión en ese renglón disminuyó 77% en el estado, y José María Leal, rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, afirmaba a finales de 2010 que 2 mil 350 estudiantes extranjeros, en su mayoría de Estados Unidos y Canadá, han vuelto a sus países huyendo de la inseguridad.
De acuerdo con Gonzalo Baldit Araujo, subdirector municipal de Desarrollo Económico, el desempleo es de 6.7% en Tampico, por arriba de la media nacional, que es de 5.8%.
Atención psicológica
Todos estos meses de violencia y caos han tenido efecto sobre la salud mental de los tamaulipecos. Según Silvano Martínez Cano, jefe del Departamento de Salud Mental del estado, la inseguridad ha “desquiciado” a los tamaulipecos llenándolos de miedo, estrés y depresión.
La Secretaría de Salud estatal ha puesto a disposición del público el servicio de 160 psicólogos que atenderán casos de emergencia. “Aquí no nos hemos enterado de tal medida”, dice una funcionaria del hospital psiquiátrico de Tampico.
Los tamaulipecos parecen no engañarse con el futuro inmediato. Aunque el relevo de Egidio Torres Cantú –hermano del candidato asesinado– ocurrió sin contratiempos, es visto por la mayoría con los atributos apenas necesarios para enfrentar la crisis. Algunos lo señalan como uno de los grandes beneficiarios del régimen de Eugenio Hernández Torres. Circula con al menos 140 escoltas.
El sondeo del grupo Expresso-La Razón, Evaluación social y gubernamental es revelador: la mayoría (54%) cree que el nuevo será un gobierno mediocre; 21%, que será incapaz, y 24%, que será bueno. Respecto de la capacidad del gobernador, un poco más de la mitad ve aptitudes regulares en Egidio Torres, 20% no le ve ninguna y 25.5% cree que sí es capaz de enfrentar la situación.
A la pregunta de si veían una solución a la violencia y la inseguridad, 67% cree que el problema se resolverá, pero que falta mucho tiempo; 12.5%, que se resolverá pronto, y 20%, que no se resolverá jamás.
La vida es tenaz. “Procuro seguir con mis cosas: salgo con los amigos, voy al cine, corro en la playa”, dice un deportista porteño. “No quiero decir que no esté temeroso. Tomo mis precauciones”.
Es sábado y la playa está concurrida. En algún lugar cerca del hotel Maeva algunos trabajadores empiezan a descargar sillas y mesas. Las ordenan con pausa y al cabo de un rato han instalado una veintena, con manteles azules y blancos, ondeando al viento, con juegos de copas y vasos. Al atardecer llegan los invitados y los novios.
Luego de la ceremonia civil, después de que la juez los declara marido y mujer, los recién casados van al mar, se mojan los pies y conversan. Vuelven sonrientes hacia la gente. La fiesta, que en otras condiciones hubiese seguido con una lunada, acaba antes del anochecer.
lunes, 7 de marzo de 2011
Twitter mexico Marzo 2011
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domingo, 27 de febrero de 2011
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